TICs

UN NUEVO PARADIGMA

Es el paradigma que surgió en los comienzos de la década del ’80 y se prolonga hasta la actualidad. “Los factores clave en este período son la microelectrónica y las tecnologías digitales; los sectores dinámicos, los equipamientos de informática y telecomunicaciones, la robótica, software y servicios intensivos en información” (Yoguel, 2000: 60). Son estos factores los que le dan al nuevo paradigma tres aspectos fundamentales: “...aplicación generalizada, demanda creciente y costo temporalmente decreciente” (Yoguel, 2000: 63). Para esto se necesitan empresas de alta tecnología (ya no las empresas de grandes chimeneas y edificios inmensos), donde el conocimiento, la información y el sistema de comunicación son esenciales. “A diferencia del modelo lineal, en el que el “conocimiento” se generaba en las universidades y laboratorios, en la actual fase de innovación tecnológica una parte significativa del conocimiento se genera también en la industria, existiendo flujos de información y conocimiento de tipo bidireccional” (Yoguel, 2000: 66). Este nuevo paradigma requiere...
“la creación de sectores y actividades; nuevas formas de generar y transmitir conocimientos e innovaciones; producir y comercializar bienes y servicios; definir e implementar estrategias políticas; organizar y operar empresas y otras instituciones públicas y privadas. Dentro de las exigencias asociadas se destacan las nuevas capacitaciones institucionales y profesionales, así como mecanismos para medir, regular y promover las actividades económicas” (Lastres y Ferraz, 1999).
Afectan, en general, a todas las actividades económicas. Como ya se dijo, se ven favorecidas por recursos tecnológicos que permiten superar, según Mariotti (2000), las posibilidades de reproducción de la información humana, porque los sistemas artificiales que se utilizan pueden “...convertir la (codificación y decodificación), almacenarla, transformarla y comunicarla. El conjunto de los medios y de las técnicas empleadas para desarrollar el “ciclo de la información” constituyen las TICs” (Yates y Benjamin, 1991, en Mariotti, 2000). Esto hace que se ahorre mucho tiempo en el proceso de producción.
Los productos que se generan tienen un ciclo de vida corto y continuamente se modifican y perfeccionan. El personal que trabaja en estas empresas está altamente calificado y ya no necesita estar “físicamente” en el lugar donde está la empresa porque gracias a las comunicaciones y a los procesos interactivos, es posible conectarse y trabajar con personas que se encuentran en lugares geográficos diferentes. Por esta razón, los contratos ya no son por períodos prolongados, sino por proyectos. Estos finalizan cuando el proceso está concluido.
La organización de las empresas cambia totalmente. Lastres y Ferraz (1999) explican que la misma se caracteriza por la producción justo a tiempo (just in time), empresas organizadas en redes, comercio electrónico, necesidad de adaptarse a un comercio internacional desregulado, entre otras.
“En particular, las TIC aumentan la posibilidad de transportar el trabajo y, por lo tanto, favorece la ampliación y la integración internacional del mercado laboral, lo que aumenta la elasticidad de la sustitución entre trabajadores de distintos países. De esta manera, se fomenta la relocación de los recursos tanto a través del mercado, como en las grandes empresas transnacionales que reorganizan funciones y procesos de acuerdo a esquemas novedosos de integración y especialización” (Naciones Unidas, 1994; Bco. Mundial, 1994, en Mariotti, 2000).





Tecnologías de la Información y la Comunicación, Tics: un Nuevo Paradigma


Es el paradigma que surgió en los comienzos de la década del ’80 y se prolonga hasta la actualidad. “Los factores clave en este período son la microelectrónica y las tecnologías digitales; los sectores dinámicos, los equipamientos de informática y telecomunicaciones, la robótica, software y servicios intensivos en información” (Yoguel, 2000: 60). Son estos factores los que le dan al nuevo paradigma tres aspectos fundamentales: “...aplicación generalizada, demanda creciente y costo temporalmente decreciente” (Yoguel, 2000: 63). Para esto se necesitan empresas de alta tecnología (ya no las empresas de grandes chimeneas y edificios inmensos), donde el conocimiento, la información y el sistema de comunicación son esenciales. “A diferencia del modelo lineal, en el que el “conocimiento” se generaba en las universidades y laboratorios, en la actual fase de innovación tecnológica una parte significativa del conocimiento se genera también en la industria, existiendo flujos de información y conocimiento de tipo bidireccional” (Yoguel, 2000: 66). Este nuevo paradigma requiere...

“la creación de sectores y actividades; nuevas formas de generar y transmitir conocimientos e innovaciones; producir y comercializar bienes y servicios; definir e implementar estrategias políticas; organizar y operar empresas y otras instituciones públicas y privadas. Dentro de las exigencias asociadas se destacan las nuevas capacitaciones institucionales y profesionales, así como mecanismos para medir, regular y promover las actividades económicas” (Lastres y Ferraz, 1999).

Afectan, en general, a todas las actividades económicas. Como ya se dijo, se ven favorecidas por recursos tecnológicos que permiten superar, según Mariotti (2000), las posibilidades de reproducción de la información humana, porque los sistemas artificiales que se utilizan pueden “...convertir la (codificación y decodificación), almacenarla, transformarla y comunicarla. El conjunto de los medios y de las técnicas empleadas para desarrollar el “ciclo de la información” constituyen las TICs” (Yates y Benjamin, 1991, en Mariotti, 2000). Esto hace que se ahorre mucho tiempo en el proceso de producción.

Los productos que se generan tienen un ciclo de vida corto y continuamente se modifican y perfeccionan. El personal que trabaja en estas empresas está altamente calificado y ya no necesita estar “físicamente” en el lugar donde está la empresa porque gracias a las comunicaciones y a los procesos interactivos, es posible conectarse y trabajar con personas que se encuentran en lugares geográficos diferentes. Por esta razón, los contratos ya no son por períodos prolongados, sino por proyectos. Estos finalizan cuando el proceso está concluido.

La organización de las empresas cambia totalmente. Lastres y Ferraz (1999) explican que la misma se caracteriza por la producción justo a tiempo (just in time), empresas organizadas en redes, comercio electrónico, necesidad de adaptarse a un comercio internacional desregulado, entre otras.

“En particular, las TIC aumentan la posibilidad de transportar el trabajo y, por lo tanto, favorece la ampliación y la integración internacional del mercado laboral, lo que aumenta la elasticidad de la sustitución entre trabajadores de distintos países. De esta manera, se fomenta la relocación de los recursos tanto a través del mercado, como en las grandes empresas transnacionales que reorganizan funciones y procesos de acuerdo a esquemas novedosos de integración y especialización” (Naciones Unidas, 1994; Bco. Mundial, 1994, en Mariotti, 2000).